«La intergeneracionalidad y el SCAM» (Servicio Conjunto de Animación Misionera).
- Hnasmdro
- junio 24, 2025
- Experiencias MDR
- 0
- 277
El predicador, P. Rolando Ruiz Durán, misionero Javeriano que nos dio este retiro hace tres días, compartió con nosotros una experiencia vivida como misionero de su Congregación en torno a la intergeneracionalidad, reflexionando dentro del contexto del SCAM. Comparto solamente algunos puntos clave que, a mi parecer, pueden servir en varios niveles de nuestra vida en común:
- Testimonio personal: Haber vivido su experiencia misionera en diversos contextos (África, Europa, mundo islámico), afrontando los desafíos intergeneracionales e interculturales dentro de la comunidad.
- Intergeneracionalidad: Haber sabido reconocer la intergeneracionalidad como una riqueza, como una familia, y descubrir el rostro actual del misionero. La misión hoy no consiste solamente en dar, sino también en recibir, desde una actitud fraterna y descolonizada.
- Vida comunitaria: La vida en comunidad misionera intergeneracional (30, 55 y más de 70/80 años), con experiencias diversas y culturas distintas, mostró en su vivencia tanto las tensiones como los aprendizajes.
- Interreligiosidad y testimonio: Su vida de fe compartida con musulmanes mostró que la coherencia de una comunidad intergeneracional e intercultural es, en sí misma, un testimonio evangélico.
- Desafíos y oportunidades: Señala que existen tensiones debido a visiones distintas entre generaciones, pero también aprendizajes mutuos. En su experiencia, denuncia la tentación de considerar al joven misionero africano, asiático o latinoamericano como un receptor de ayuda, y no como protagonista de la misión. Hoy nos interpela, a todos y todas las misioneras y misioneros del SCAM, sobre cómo lo vivimos, y propone como clave la fraternidad, la apertura, la humildad y el esfuerzo por encontrarnos en un “punto común”.
- Aportes: Se identifican los beneficios del diálogo intergeneracional: intercambio de sabiduría y competencias, apoyo emocional, inclusión, transmisión de valores y mejora del bienestar.
En los diálogos y compartir surgieron algunas luces, como, por ejemplo: los mayores no deben percibir la presencia de los jóvenes como una amenaza, ni con miedo, ni con afán de dominio, ni creyendo que ellos huyen de la realidad o saben menos por ser jóvenes; tampoco pensar que deben simplemente obedecer sin explicarse, porque algunos ponen en riesgo su futuro o su vocación… eso cultiva hipocresía en ellos. Pero, por otro lado, los jóvenes tampoco deben decir: “su tiempo ya pasó… ahora es el nuestro, no tenéis nuestros títulos, ni nuestros conocimientos del siglo XXI, ya no podemos hacer como ustedes…”
Preguntas finales para la reflexión personal y comunitaria:
¿Cómo evalúas tu apertura al diálogo intergeneracional?
¿Cómo identificas aprendizajes, resistencias y medios concretos para crecer juntos desde la diversidad?
¿Los jóvenes que llegan a ti son una amenaza o una oportunidad?
La intergeneracionalidad, en el contexto misionero e intercultural, es a la vez un desafío y una oportunidad para encarnar la misión de manera auténtica, creíble y fraterna. La clave reside en el diálogo, la paciencia, la apertura mutua y la vivencia del Evangelio desde la diversidad.
Hna Marie Claire.
