UNA ESPERANZA DESCALZA
- Hnasmdro
- julio 25, 2025
- Experiencias MDR
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¿POR QUÉ? Si analizamos muy bien nuestras oraciones, vemos que cuando rezamos, es para pedir algo: Señor, que tenga trabajo, que tenga un buen marido, Señor que tenga una buena salud, un buen resultado en los exámenes, un buen puesto … En general, no hacemos una oración gratis. Todo esto vemos que esperar la respuesta del Señor nos anima a guardar esperanza de que pronto nos atenderá y así, pasan los días, a veces sin respuestas que esperábamos.
Constatamos que los deseos son persistentes y a veces hasta los más piadosos se enfadan de Dios cuando no responde positivamente a sus peticiones y a un tiempo bien limitado. Como no responde según nuestro ritmo de espera, parece que nos viene maldades, se empieza a dudar de la verdad de que este Jesús curó, perdonó, resucitó a los muertos como el ejemplo de su amigo Lázaro; Y si lo hizo, ¿por qué no hacerlo hoy?, uno duda y pregunta si el evangelio es cierto. La pregunta es: ¿por qué creer? ¿por qué no nos atiende en nuestros sufrimientos?, ¿qué se puede entonces esperar del Señor?
Esperar descalza: Saber que, cuando esperemos que va a actuar el Señor, nos hace ya vivir en la esperanza. La esperanza después de la tortura: en Rm 4:24-25, como la muerte de Jesús “entregado por nuestras transgresiones” Su resurrección, que garantiza nuestra justificación ante Dios. se dice ya estamos salvados, aunque solo en esperanza.
Cogió la vida de Santa Bakhita como otro ejemplo: El dolor como Camino a la Esperanza. Josefina Bakhita, mujer sudanesa que, tras ser secuestrada y esclavizada a muy temprana edad, sufrió torturas físicas extremas. Uno de los episodios más impactantes de su vida fue cuando sus amos le hicieron 145 incisiones en el cuerpo, que fueron rellenadas con sal para que dejaran cicatrices permanentes. Sin anestesia. Sin piedad. Este acto inhumano, lejos de destruirla por completo, fue transformado por Dios en su vida como un punto de partida hacia una esperanza profunda, no en el mundo ni en la justicia humana, sino en Cristo.
La Esperanza desde las Cicatrices: Bakhita no negó ni olvidó su sufrimiento, pero lo reinterpretó desde la cruz de Cristo. Dijo una vez: “Si no hubiera pasado por todo lo que pasé, no sería cristiana hoy.” Este tipo de esperanza no es una ilusión ingenua ni evasiva. Es una esperanza que brota desde el dolor, no a pesar de él, sino a través de él, como la cruz que lleva a la resurrección. Cuando una de sus hermanas le dijo un día “de verdad que vives un calvario, ella respondió, “no vivo el Calvario, vivo en el Tabor”.
En nuestra vida, las lágrimas no son contradicciones a la esperanza, hay que tomar conciencia de que estamos en un mundo donde se vive ambigüedades de situaciones y ambigüedades de respuestas. Dios que amamos no es fácil de encontrarle porque uno se pregunta si está solo en las cosas buenas o si está también donde está tanta injusticia… pero, hay que ver figuras que han perseverado y que nos dan luz como el modelo de Cristo, como Bakhita, Abraham que no vio las generaciones simbolizadas por las estrellas que le prometió Dios que serán sus hijos, y que somos nosotros hoy que los somos, seguir esas figuras, sembrar y sabiendo que otros cosecharán.
Marie Claire Silatchom
España
