¡Una Misión de Amor y Aprendizaje!
- Hnasmdro
- octubre 7, 2025
- Experiencias MDR
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Tuve mi primera misión y estoy contenta con la asignación que me han dado. Actualmente, me encuentro en la Comunidad de Beto con mis dos compañeras, Domingas y Camelia, y con tres hermanas, la Hna. Lucía, la Hna. Dina y la Hna. Gela. Estoy muy contenta y disfruto mucho de la misión, especialmente con los alumnos de kínder. Todos tenemos nuestras tareas. Estoy trabajando con una de las maestras, la maestra Elda (kínder II). Estos niños provienen de diferentes entornos: desde que son nuevos, añoran o buscan a sus padres; algunos son muy tranquilos, mientras que otros están encantados de asistir a clases. Sus caritas se iluminan cuando aprenden algo nuevo, y es conmovedor verlos progresar y desarrollar sus habilidades.
Al observarlos aprender y jugar, recuerdo la importancia de crear un ambiente seguro y acogedor. Es un privilegio ser parte de su camino educativo y me conmueve la confianza que sus padres han depositado en nosotros. A veces nos falta paciencia, pero recordé el tiempo que pasé con la difunta Hna. Rosario Afoan, O.P., hace unos siete años, cuando era estudiante. Ahora, soy Hna. Teresinha, la niña en sus tiempos. Me pido paciencia y trato de amarlos y cuidarlos en momentos difíciles. Esta experiencia fue maravillosa y estoy agradecida por las lecciones que aprendí de Hna. Rosario Afoan. Su guía y paciencia me inspiraron, y me esfuerzo por brindarles un cuidado y una comprensión similares. Estoy aprendiendo a equilibrar la estructura y el juego, la disciplina y la compasión, y es un hermoso camino. Estoy descubriendo el valor de la flexibilidad, la creatividad y la empatía en la enseñanza y el aprendizaje a partir de esta experiencia, y estoy agradecida por la oportunidad de crecer y servir.
Los niños aportan alegría y energía a nuestra comunidad; contamos con la confianza, el apoyo y el ánimo de mis compañeras y las hermanas. Juntos, estamos marcando la diferencia en la vida de estos niños. No son solo aprendices, son regalos de Dios, y agradezco la oportunidad de cuidarlos. Al reflexionar sobre mi tiempo aquí, recuerdo la importancia de la paciencia, la amabilidad y la compasión. Me entusiasma ver lo que nos depara el futuro, y como dominicanos, nos comprometemos a brindar un entorno enriquecedor que fomente el crecimiento, la armonía, un entorno propicio y un pensamiento progresista.
En esta misión, he comprendido que la enseñanza y el aprendizaje no se limitan a lo académico; se trata de forjar relaciones, generar confianza y criar a un niño integral. Es un camino desafiante pero gratificante, y espero con ansias ver el impacto que tendremos en la vida de estos niños y la comunidad.
Teresinha da Costa
Comunidad de Beto
Timor Oriental



