EL ESPÍRITU DE NUESTRAS HERMANAS, SIEMPRE NOS ACOMPAÑA
- Hnasmdro
- diciembre 1, 2025
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Su espíritu, queridas hermanas María Justa, María do Buen Counsel, María Cándida y María Olimpia, nos acompaña y siempre nos acompañará. De eso no tengo duda.
El 23 de noviembre, fiesta de Cristo Rey, y a su vez el domingo más cercano a la fecha de fiesta de nuestras queridas Hermanas Mártires fuimos testigos, una vez más, de las maravillas de Dios, con el compromiso asumido de 30 jóvenes entre ellos adolescentes y niños, apasionados por la vida de nuestras Mártires, admiradores que siguen su espíritu de martirio: “Una entrega a todo riesgo”. Fue un momento de gran emoción.
En Luanda, en el barrio de Cazenga, tenemos un pequeño grupo de jóvenes, adolescentes y niños que siguen la espiritualidad de nuestras hermanas Mártires del Congo. Este grupo fue creado en 2014, con motivo de la celebración del 50º aniversario de la muerte de nuestras hermanas. Esto ocurrió concretamente en Kalandula, cuando las novicias, que ese año estaban, movidas por el Espíritu Santo, se motivaron a dar a conocer la vida de nuestras hermanas, empezando por el grupo de las Mártires de las Misioneras Dominicas del Rosario. Actualmente también tenemos un grupo en Luanda que está creciendo con vitalidad en una parroquia donde ni siquiera estamos presentes. Fue un joven de Malanje-Kalandula quien comenzó con la creación del grupo; la verdad es que los jóvenes de esta parroquia están comprometidos y empeñados para que el grupo crezca cada vez más.
El día 23 fue un gran día de celebración en el que participamos en la ceremonia y 30 miembros del grupo hicieron su compromiso. En la celebración estuvieron presentes las hermanas Luzia Barão, Maria Luís, Rita João y las novicias, Ana Miguel y Candona Putungo. Durante la celebración eucarística, el padre animó a los jóvenes a asumir el compromiso expresado en la siguiente oración: “TESTIMONIAN A CRISTO HASTA LA MUERTE: Dios Padre Todopoderoso, tú que enviaste al mundo a tu Hijo Jesucristo nuestro Salvador que, por la acción del Espíritu Santo, llamaste a tus siervas, MARÍA DEL BUEN CONSEJO, MARÍA CÁNDIDA, MARÍA JUSTA y QUE OLYMPIA, a la vocación de mártires, derramando su sangre en las tierras de África y dando testimonio de su fe hasta el punto de la muerte, con valentía y sin miedo a perder la vida.
Yo… Me comprometo a seguir los pasos de estas valientes mujeres, a proclamar sin temor el nombre de Jesús a todos, especialmente a aquellas personas que aún no conocen a Cristo y en aquellos lugares donde la Iglesia más me necesita, según el carisma de las Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario. Pido, con la ayuda de Dios y de María, nuestra madre, que sea fiel todos los días de mi vida. AMÉN.”
Fue un momento muy emotivo y entrañable ver a los niños, adolescentes y jóvenes jurando fidelidad y viviendo su fe con gran determinación, con una voz fuerte y sin miedo a seguir la espiritualidad de nuestras hermanas mártires. Nos alegró mucho saber que la sangre de nuestras hermanas no fue derramada en vano. Lo que ocurrió en 1964, tras 61 años hasta hoy, sirve de ejemplo y admiración y, sobre todo, de compromiso para seguir a nuestras hermanas desde los sacrificios experimentados, desde sus hogares, en el barrio, en la escuela, esforzándose por tener un buen comportamiento.
Y en su rutina, visitan a familias, rezan el rosario en sus casas y practican la caridad y el amor por los demás. Nos alegró mucho saber que las Misioneras Dominicas del Rosario son conocidas incluso en lugares donde no estamos presentes y también con el deber de seguir acompañando al grupo.
El espíritu de las mártires siempre nos acompaña. Terminamos la celebración con la canción dedicada a nuestras hermanas, compuesta por la hermana María Justa: “La sangre de nuestras mártires en misión y en África ha fortalecido nuestra opción por los pobres, nuestra opción por los pobres”.
¡Un gran abrazo!
Hermana Rita da Purificação João
Viana, Angola
