LA VIDA CONSAGRADA/ FEBRERO DE 2026

Queridas hermanas, hijas de la Iglesia y de la Madre Ascensión Nicol Goñi,

 

Sostenidas por la gracia y guiadas por el lema que iluminó el año jubilar 2025, «Peregrinos de la Esperanza, en el Camino de la Paz», nos sentimos convocadas a transformar este tiempo en una ofrenda de oración para la Iglesia y para el mundo, subrayando la urgencia de la paz, tema profundamente vinculado para el camino sinodal, animando a las personas consagradas a caminar juntas, arraigadas en el amor de Cristo, ofreciendo al mundo una luz de esperanza y servicio.

Venimos una vez más, en esta fiesta de la vida consagrada, que encuentra su verdadero sentido en la celebración de la Presentación del Niño Jesús en el Templo, a compartir estas breves palabras con ustedes nacidas de la fe y del agradecimiento. Permanecemos este año en la misma senda espiritual, afirmando con renovada convicción que la vida consagrada es un itinerario hacia Cristo, sostenido por una esperanza firme ante los desafíos de nuestro tiempo.

Respondemos a l’urgente necesidad de paz mediante una existencia entregada, convirtiéndonos en signos vivos de esperanza cristiana, como nos exhorta el Papa León XIV.  Celebrar la vida consagrada cada año resalta la entrega de uno mismo a Dios y reconocer la riqueza de las vocaciones y la alegría de servir à los demás, a nuestros  hermanos.

 

 

Al celebrar la XXX.ª Jornada Mundial de la Vida Consagrada este año, aprovechamos la oportunidad para rendir homenaje a todos aquellos que, con su inquebrantable compromiso, han contribuido a la misión de la Iglesia, en particular nuestras hermanas pioneras, como Ascension Nicol, cuja fiesta celebraremos este mes, y a nuestras hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, que continúan enriqueciendo la misión evangélisadora con su diversidad. El tiempo presente nos invita a ampliar la mirada y a profundizar el discernimiento, afrontando con criterio y espiritu critico los avances tecnológicos y los desafíos que tocan el corazón de nuestra vida como personas y consagradas: las hermanas que se van tornando mayores y su partida (muerte), la disminución de vocaciones, la resistencia a los envíos misioneros, el riesgo del conformismo… Estas realidades suscitan preguntas legítimas sobre nuestro porvenir y futuro como jóvenes en camino, la vitalidad de nuestras misiones y el anuncio del evangelio. Sin embargo, en medio de estas inquietudes, brotan caminos de esperanza y renovación que de certa forma se manifiesta en la experiencia posible de interculturalidad que nos toca y la estamos viviendo con gozo, en la dedicación generosa de nuestras hermanas que asumen distintas responsabilidades en la congregacion, en el crecimiento de nuestros programas de formación y en tantos signos discretos de la acción del Espíritu.

 

Os saludamos con afecto, queridas hermanas, nuestras héroes, porque continúan arriesgando todo por Cristo, entregándose con generosidad a causa de nuestra formación y vocación. Aprenden a contemplarlo todo con ojos de fe y con una apertura confiada a la Providencia, cuyos frutos se manifiestan con elocuencia en nuestra vida común.

Con esta humilde nota, expresamos nuestra sincera gratitud y les animamos a mantener encendida la llama de la esperanza, recibida en nuestro bautismo, confirmada en nuestra consagración y alimentada por el carisma que nos ha sido confiado y legado por nuestros fundadores.

Que nuestra entrega en este mundo en constante transformación, y nuestro papel como mujeres consagradas llamadas a la sinodalidad, sigan orientando nuestros pasos hacia decisiones valientes y hacia la fraternidad universal.

 

Con el Papa León XIV proclamamos: 

« ¡Esta es la hora del amor! Con la luz y la fuerza del Espíritu Santo, construyamos una Iglesia fundada en el amor de Dios, una Iglesia misionera que abra sus brazos al mundo, que proclame la Palabra, se deje interpelar por la historia y se convierta en fermento de unidad para la humanidad».  (Papa León XIV, 18 de mayo de 2025)

 

 

¡Feliz Fiesta de la Vida Consagrada!

 

 Con cariño, Apar Jemima

  Juniora congregacional en Aldaia/Valencia

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