Rindiendo honor a Madre Ascension Nicol Goñi, pues Su Valor es Fuente Inspirador de mi Vocacion
- Hnasmdro
- febrero 24, 2026
- Experiencias MDR
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Cuando era más joven, nunca imaginé convertirme en religiosa. La vida religiosa no formaba parte de mi plan. Pero los caminos de Dios son distintos de los nuestros; Él tiene un plan para cada uno de nosotras. Algunos llama a una edad temprana, como a Samuel, David o María, a otros, les llama más tarde, como a Isaías, Jeremías o Ezequiel.
Él me llamó en un momento que nunca esperé, de una manera que jamás imaginé. Y utilizó la inspiración de nuestra fundadora, la Madre Ascensión, para tocar mi corazón.
Hace más de diez años, regresé mi ciudad natal para celebrar el Año Nuevo lunar junto a mí familia y una prima, que es religiosa, me presentó a una hermana dominica del Rosario que había venido a Vietnam para fundar una nueva comunidad. Ella me dió un folleto con una foto donde estaban tres hermanas en un pequeño bote cruzando un río en la selva Amazónica.
Quedé profundamente impresionada con estas mujeres misioneras. En mi limitado entendimiento, pensaba que las hermanas solo servían en la iglesia o solo enseñaban catequesis. Pero estas mujeres estaban haciendo algo extraordinario. Lo dejaron todo para llevar el Evangelio a personas en lugares distantes y difíciles. Me di cuenta de que ser hermana misionera significa servir a los necesitados, incluso a personas del otro lado del mundo. Me sentí inspirada. Poco a poco, creció en mi corazón el deseo de unirme a esta congregación.
El simple hecho de oír hablar de estas hermanas me llenó de admiración. A medida que iba conociendo más sobre la historia de la congregacion, especialmente sobre nuestra fundadora, la Madre Ascensión Nicol, más me sentía profundamente conmovida. Ella salió de su zona de confort y fue a lugares que nunca había visitado, ayudando a las mujeres en la selva, brindándoles esperanza y dignidad. Su amor, cimentado en los lazos de la comunidad, juntamente con sus hermanas, se extendió más allá de ellas para abrazar la misión y a quienes servía.
Al celebrar la fiesta de nuestra fundadora, agradezco a Dios por su generoso “sí”. A través de su valentía, muchas vidas han sido tocadas, incluida la mía. Su historia me recuerda que los planes de Dios son más grandes que los nuestros y que, cuando confiamos en Él, nos guía a lugares más allá de nuestra imaginación.
Comunidad del Juniorado Congregacional en Aldaia
Febrero de 2026
Ha THI UYEN PHUONG –(Annie)
