36 años caminando en el desierto

Corría el año 1987 y comienza un desafío en la zona norte de la ciudad de Antofagasta, norte de Chile, literalmente en esos años el fin del mundo, después de este terreno, solo arena y cerros con vida desértica, en marzo de 1990 se abren las puertas de nuestras aulas para recibir al primer grupo de alumnas del” COLEGIO FEMENINO MADRE DEL ROSARIO”

Aquí comenzó el caminar de las HMDR. En estas tierras nortinas, el comienzo fue como todos los inicios enfrentando las dificultades, frustraciones, ensayo y error, sin embargo, fue floreciendo el sueño de ofrecer una alternativa de educación en equidad para las familias más pobres de este sector que comenzaba a poblarse lentamente, son muchos rostros, vidas de niñas a mujeres que han pasado por nuestras aulas. Hoy vemos cómo es posible alcanzar metas si se proponen, las oportunidades se dan, si sabemos buscar, desde sus inicios nuestra tarea misionera fue dar acceso a una educación inclusiva, integradora, gratuita y de calidad.

Sin duda la voluntad de Dios se ha palpado “Te llevare al desierto y te hablare de amor”, ese amor, que cultivaron e hicieron realidad nuestros Padres Fundadores. Queremos seguir sembrando en este desierto que florece con cada niña, adolescente que alcanza sus sueños de ser profesionales y romper el círculo de la pobreza y marginación. Agradecemos a Dios de la vida por permitir ser aporte en esas vidas que llegan a nuestro Colegio, como un regalo para acompañar sus procesos vitales

Damos gracias a todas las personas, familias, los colaboradores que entregaron y entregan un granito para que esta obra crezca y florezca esperamos seguir floreciendo…

Comunidad Colegio Femenino Madre del Rosario

Antofagasta – Chile

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