Desde tierra lejanas llegó con una maleta llena de sueños misioneros juventud, esperanza y cargada con la utopía por anunciar el Reino, la buena noticia a una tierra desconocida, sin duda que los miedos estaban latentes, pero no paralizantes.
Angelina LLamazares Gutiérrez, española de nacimiento, latinoamericana de corazón, una mujer Fiel al llamado de Dios y convencida por hacer realidad el Reino de paz y justicia en las realidades concretas que le tocó vivir. Sin duda se entregó por entero a la formación y educación de niñas, jóvenes y adultos.
Hoy se despide de estas tierras donde pasó la mayor parte de su vida misionera sembrando en el desierto, en Chile, no es un adiós, es “Ve y sigue anunciando la buena noticia” porque sabemos que tu pasión y reflejo es ese talante de Predicación.
Tu impronta no se borrará y seguiremos sembrando lo que nos enseñantes, porque tu entrega generosa nos mostró el rostro de Dios Padre y Madre y nos hizo más humanos.
Que en esta nueva etapa de tu vida el Dios de la vida siga iluminando tu caminar misionero.
¡¡GRACIAS POR TU ENTREGA GENEROSA Y TE LLEVAMOS EN EL CORAZÓN!