INTERRUMPIR LA NARRATIVA DE LOS PODEROSOS…

Capitulo nº1

La actriz Susan Sarandon en una manifestación reciente en contra del genocidio que sufre el pueblo Palestino, expresó un hermoso y desafiante mensaje para todos y todas las que creemos en la vida, en el derecho de todos los pueblos a vivir en paz, en la libre determinación.

“Nuestro enemigo es el odio, nuestro enemigo es el racismo, nuestro enemigo es la colonización y la codicia…

Jesús tuvo experiencia de vivir bajo el dominio del imperio romano, de sufrir la opresión  y la represión de los poderosos. Le duele el sufrimiento de los pequeños, de quienes viven constantemente con su vida amenazada. “Los que se consideran jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños. Pero no será así entre ustedes. Al contrario el que quiera ser el más importante entre ustedes que se haga el servidor de todos”(Mc 10, 42-43) Jesús, propone a los discípulos una vida alternativa no basada en la violencia, sino en la construcción de relaciones basadas en el amor, en la aceptación de la diferencia, en los bienes compartidos.

Como discípulas de Jesús, con un corazón sin fronteras, nos vemos desafiadas constantemente a ampliar nuestra tienda y empatizar con los hermanos y hermanas de culturas diversas, de convivir con lógicas nuevas que nos sacan de nuestras estructuras y esquemas, no pretender imponer nuestra cultura. Nuestro enemigo común es todo lo que reduce, paraliza, limita, oprime, ofende al hermano y hermana.

¿Cuál es nuestro enemigo? ¿Cómo le hacemos frente?

Nuestro enemigo es el silencio. El silencio de quien mira para otro lado cuando ve niños aplastados, bebés que lloran, padres cavando entre los escombros para tratar de encontrar a sus familias.

Jesús se comprometió por la causa del Reino dándolo todo, arriesgando todo, su práctica fue un grito, un clamor frente a quienes mantenían al pueblo dominado, paralizado en nombre de Dios. No se quedó callado frente a las injusticias, hizo carne las bienaventuranzas. “Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los cielos” (Mt 5, 10). Hoy también llora con las madres que gritan, con los huérfanos y mutilados, abraza a tanta humanidad herida.

Nuestro gran enemigo también es el silencio, el comprometer nuestra palabra nos trae incomprensiones, conflictos y no nos arriesgamos, somos cómplices como humanidad frente al genocidio del pueblo palestino, frente al dolor del pueblo ucraniano, frente a la violencia en tantos países de África, frente al vía crucis de muchos migrantes en nuestros países, frente a la devastación de nuestra Casa Común, y en nuestros ámbitos cotidianos guardamos silencio frente a relaciones que no humanizan la vida, frente a actitudes que no son coherentes con nuestro compromiso comunitario y por el Reino. En todo Jesús nos interpela “Si nosotras callamos, las piedras gritarán” (Lc 19,40)

Hna. Jacqueline Sothers, MDR

Comunidad Kirigueti, Perú.

Compartir esta publicacion