La gracia de ser elegida
La vocación no es una carga, sino un don. Es la invitación de Dios a permanecer en Él, a dar fruto y a vivir una vida de amor y servicio. Como nos recuerda san Pablo: «Mi gracia te basta» (2 Corintios 12:9). Esta verdad me ha guiado desde el primer día que entré en el convento, llenando mi corazón de alegría, valor y gratitud. Todavía recuerdo la alegría de aquel










